WALL-E, la nueva película de animación salida de la factoría Pixar cuenta la historia de un pequeño robot, modelo WALL-E, que trabaja en la Tierra durante 700 años. WALL-E es un robot basurero-chatarrero que recoge material, lo empaqueta en su interior, lo expulsa hecho un cubo de chatarra, y lo amontona formando enormes rascacielos que compiten con la ciudad abandonada a su suerte cubierta de desechos, basura, tierra y yerbajos. Pero algo no programado ocurre, con el tiempo, WALL-E adquiere personalidad propia: es curioso, coleccionista de objetos y emotivo.
La película tiene una factura impecable. Las primeras escenas panorámicas y perspectivas de la ciudad desolada son alucinantes. Luego es divertida, entretiene, quizás es más de sonreír que de carcajadas, y encierra un mensaje para todos nosotros los geek: hay relaciones humanas más allá de lo tecnológico y el roce de la piel estremece
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Pero bien, si escribo esta entrada es porque nada más ver por primera vez a esta simpática criatura se me vino a la cabeza aquel “Número 5” de la película de los 80′s “Cortocircuito“. Y resulta que justo la han dando por Antena 3 (en España) y me reafirmo:
Por cierto… “Cortocircuito”, la película, ha “envejecido” con el tiempo. Y recuerdo que cuando asistí al cine a su estreno me pareció alucinante
En fin… el tiempo pasa.


la vi el miercoles y me encanto. sencillamente genial. ¿te has dado cuenta de todo los detalles que relacionan Wall-e con Apple¿?¿?¿? Hombre… siendo Steve Jobs el maximo accionista de Disney…
Sí, la verdad es que Eva es muy Apple