“Que por mayo era, por mayo, cuando hace la calor…”, que dice el Romance del Prisionero. Pero si en Mayo estás en Córdoba, aunque te hará calor, si paseas por sus patios abiertos al público, por callejuelas umbrías de la judería, oirás el canturreo del agua de las fuentes, olerás las fragancias de las flores que se desparaman por las paredes blancas recien encaladas, y sentiras el frescor del zaguán en penumbras mientras probablemente desde el patio de al lado llegan tonás de una guitarra cordobesa que se duele de alguna moza morena.
Tienes que ir a Córdoba por Mayo; y comer berenjenas fritas con miel de caña en Casa Pepe.
Este año tuve la suerte de compartir unas gratas jornadas en la ciudad del Califato.
Iba a probar un plugin de WordPress NextGEN Gallery, y ha sido la excusa perfecta para hablar de Córdoba, de Mayo, de sus patios
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