Un problema de imaginar el futuro es que no sabemos cómo va a ser. Basta que aparezca cualquier llamado cisne negro (acontecimiento no esperado en su día que cambia el curso de la historia: teléfonos móviles, Internet, 11-S…) para que cualquier predicción, cualquier vaticinio, sea fallido. Y si hablamos de tecnología, hasta ridículo.
Esta viñeta aparece en el número 1 del cómic-book de Flash Gordon, “De la Tierra a Mongo”; en la historieta aparecen cohetes que nos llevan al espacio, ciudades flotantes, prodigios submarinos y razas espectaculares, pero cuando se trata de entablar comunicación al más alto nivel tecnológico…





